Acento
CREES: Ley 30-26 impulsa recaudación, pero aumenta complejidad y distorsiones tributarias
RESUMEN DEL ARTÍCULO
El Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES) analizó la Ley 30-26, aprobada y promulgada rápidamente en República Dominicana, señalando que introduce avances puntuales pero también nuevas distorsiones y complejidades al sistema tributario. La ley incluye reducciones en impuestos a hipotecas y ganancias de capital, pero mantiene y agrava tributos distorsionadores como el impuesto a cheques y transferencias. El análisis advierte que la falta de debate previo y la rapidez en la aprobación generan incertidumbre y la necesidad de una reforma estructural futura. La relevancia radica en que la ley impacta directamente en la recaudación fiscal, el clima de negocios y la carga tributaria de empresas y ciudadanos.
PUNTOS IMPORTANTES
• La Ley 30-26 reduce el impuesto a hipotecas de 2% a 1% en 2027 con eliminación total en 2028, y baja al 10% el impuesto a ganancias de capital para personas físicas → Se busca aliviar la carga sobre vivienda e inversión, pero el beneficio es gradual y no inmediato.
• Se incrementa el impuesto sobre cheques y transferencias electrónicas de 1.5 por mil a 2.0 por mil, pese a ser un tributo considerado transitorio y distorsionador → Aumenta el costo de las transacciones financieras y contradice el objetivo de simplificación fiscal.
• Se crea un nuevo gravamen a pagos al exterior por servicios digitales, almacenamiento de datos, publicidad en línea y licencias de software → Introduce una nueva carga para empresas que contratan servicios tecnológicos en el extranjero, aumentando la complejidad tributaria.
• La ley fue aprobada sin suficiente debate y deja distorsiones como impuestos selectivos complejos y esquemas ad valorem basados en precios de venta al público → Se posterga una reforma estructural necesaria, y la administración tributaria enfrenta el reto de garantizar la comprensión y aplicación de las nuevas reglas.