Acento
El Chapare, la tierra de la coca que desafía al gobierno de Bolivia
RESUMEN DEL ARTÍCULO
El Chapare, bastión cocalero y refugio del expresidente Evo Morales, se ha convertido en el epicentro de una crisis de gobernabilidad en Bolivia, desafiando al gobierno de Rodrigo Paz con bloqueos que duraron casi dos meses. Morales, prófugo de la justicia por un caso de trata de menores, opera desde Lauca Eñe protegido por una milicia popular que actúa como escudo humano. La región, donde más del 90% de la coca excede el mercado legal, sostiene una economía paralela que el gobierno vincula al narcotráfico. La tensión es relevante porque revela una fractura territorial y política que amenaza la estabilidad del Estado boliviano en medio de su peor crisis económica en 40 años.
PUNTOS IMPORTANTES
• Evo Morales mantiene su base de operaciones en Lauca Eñe, protegido por una estructura sindical cocalera que ha establecido barricadas y torres de vigilancia, sin presencia policial en la zona → el expresidente ejerce control territorial efectivo sobre una región que el gobierno no puede penetrar, consolidando un poder paralelo.
• Los bloqueos de rutas por casi dos meses desabastecieron de alimentos y combustibles a ciudades bolivianas, y aunque Morales anunció una tregua, los manifestantes permanecen en vigilia listos para reanudar las protestas → la capacidad de movilización del Chapare puede paralizar la economía nacional, lo que otorga a Morales un poder de presión desproporcionado frente a un gobierno debilitado.
• Más del 90% de la producción de coca en el Chapare no pasa por el mercado autorizado, según la ONU, y aunque no toda se destina al narcotráfico, el gobierno acusa a Morales de recibir financiamiento de esa actividad → la economía ilegal de la coca es el sostén material de la resistencia política, lo que convierte al Chapare en un enclave fuera del control estatal y legal.
• La población local expresa una lealtad incondicional hacia Morales ("dispuestos a dar la vida por Evo") y denuncia discriminación y desabastecimiento de combustibles y electricidad, que atribuyen a represalias del gobierno → la narrativa de persecución y abandono estatal refuerza la cohesión social del Chapare en torno a Morales, haciendo inviable una intervención sin riesgo de escalada violenta.