Listín Diario
República Dominicana no puede llegar tarde a la cita fiscal de la ONU
RESUMEN DEL ARTÍCULO
República Dominicana enfrenta una crisis fiscal con déficit y deuda crecientes, mientras negocia en la ONU una nueva convención sobre tributación internacional que podría redefinir su capacidad de recaudar impuestos a multinacionales y grandes fortunas. El artículo, escrito por el exministro colombiano José Antonio Ocampo, argumenta que el sistema tributario global actual, diseñado por la OCDE, favorece a los países ricos y perpetúa la desigualdad, limitando el espacio fiscal de naciones como la dominicana. La participación activa del país en las negociaciones de agosto es presentada como una oportunidad crucial para defender una arquitectura fiscal más justa y democrática, aprovechando su liderazgo en la Plataforma Regional de Cooperación Tributaria para América Latina y el Caribe (PT-LAC). La relevancia radica en que el resultado de estas negociaciones impactará directamente en la capacidad de República Dominicana para financiar su desarrollo y reducir la desigualdad.
PUNTOS IMPORTANTES
• El déficit fiscal dominicano superó los 63.000 millones de pesos en el primer trimestre de 2026 y la deuda pública se multiplicó por 2,3 en una década, alcanzando casi el 60% del PIB. → Esto evidencia una presión fiscal insostenible que hace urgente encontrar nuevas fuentes de ingresos más allá de la reforma tributaria doméstica.
• El 0,001% más rico del mundo posee tres veces más riqueza que la mitad de la humanidad, y América Latina tiene las mayores brechas entre el 10% más rico y el 50% más pobre. → La desigualdad extrema es un problema estructural que el sistema tributario internacional no solo no corrige, sino que reproduce al permitir que las grandes fortunas y multinacionales evadan impuestos.
• El 24% de la riqueza offshore de los latinoamericanos queda fuera del intercambio automático de información fiscal, y el 44% está en Estados Unidos, que opera como la nueva guarida fiscal de la región. → La falta de transparencia y cooperación internacional limita severamente la capacidad de los países en desarrollo para gravar activos y rentas que escapan a su jurisdicción.
• La negociación en la ONU busca establecer una convención que permita una asignación justa de derechos tributarios sobre multinacionales, un impuesto mínimo global del 2% sobre grandes fortunas y un acceso universal al intercambio de información. → De aprobarse, estos mecanismos podrían generar ingresos significativos para República Dominicana y otros países de la región, como los 24.000 millones de dólares anuales estimados para las mayores economías latinoamericanas.