Diario Libre
Analizando la reforma tributaria
RESUMEN DEL ARTÍCULO
La recién promulgada Ley 30-26, aprobada con celeridad en el Congreso y promulgada por el Poder Ejecutivo, introduce cambios significativos al sistema tributario dominicano. Contadores y asesores fiscales ya trabajan para interpretar las nuevas disposiciones, mientras la ciudadanía espera claridad por parte de la Administración Tributaria. El Ministerio de Hacienda tiene la responsabilidad de publicar las proyecciones de ingresos para los años 2026, 2027 y 2028, así como detallar la ejecución del gasto público para el resto del año fiscal.
PUNTOS IMPORTANTES
Entre los aspectos positivos de la ley destacan la reducción del impuesto a las hipotecas, que pasará del 2% al 1% en 2027 y será eliminado en 2028. También se reduce del 25% al 10% el impuesto a las ganancias de capital para personas físicas, con exención total si la venta corresponde a una vivienda habitual y los fondos se reinvierten en otra propiedad similar. Asimismo, se elimina el impuesto selectivo a los seguros de vida, aunque otros seguros continuarán gravados con un 16%.
Sin embargo, la ley incrementa la carga tributaria en varios frentes. El impuesto a cheques y transferencias electrónicas sube de 1.5 a 2.0 por mil, perpetuando un gravamen que originalmente era transitorio. También se elevan las retenciones en rentas diversas, honorarios profesionales y alquileres, y se introduce un nuevo impuesto a pagos al exterior por servicios digitales como almacenamiento de datos, publicidad en línea y licencias de software.
La reforma mantiene impuestos selectivos complejos y distorsionadores sobre tabaco, alcohol, telecomunicaciones y combustibles, que incentivan el contrabando y la falsificación. Aunque se elimina el antiguo impuesto a la constitución de compañías, un avance para el clima de negocios, persisten múltiples elementos que encarecen tanto vivir como hacer negocios en el país.
La falta de debate público y la rapidez en la aprobación de la ley han generado críticas. Especialistas señalan que, por cada simplificación introducida, surgen nuevas cargas y complejidades. Se anticipa que será necesaria una reforma estructural en el corto plazo para simplificar el sistema tributario y fomentar la productividad y el crecimiento económico sostenible.