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Luces, cámara… ¿y exenciones? El cine dominicano busca su gran papel en la economía

Economía· 27 Jun 2026, 7:00 AM

RESUMEN DEL ARTÍCULO

República Dominicana enfrenta una disyuntiva entre el crecimiento de su industria cinematográfica y el creciente costo fiscal de sus incentivos. Para 2026, las exenciones fiscales al sector alcanzarán los RD$ 4,778 millones, mientras el país capta solo el 0.25% de las producciones internacionales. El gobierno evalúa ajustar la Ley de Cine 108-10 para mejorar la fiscalización y el retorno económico, en un contexto donde competidores regionales ofrecen esquemas más agresivos. La decisión sobre el futuro de estos incentivos definirá si el país puede escalar a captar hasta US$ 1,600 millones en inversión extranjera para 2030.

PUNTOS IMPORTANTES

• Las exenciones fiscales al cine dominicano ascenderán a RD$ 4,778 millones en 2026, según el Ministerio de Hacienda. → El gasto tributario crece sin que el país supere el 0.56% de la inversión global en filmaciones, lo que presiona al gobierno a revisar la eficiencia del incentivo.
• Aprodomcine proyecta que con políticas fiscales adecuadas, el país podría atraer entre US$ 358 millones y US$ 1,600 millones en inversiones extranjeras para 2030. → La diferencia entre el escenario pesimista y el optimista es de más de US$ 1,200 millones, lo que subraya que el diseño del incentivo es el factor crítico para el despegue del sector.
• Colombia ofrece un crédito fiscal del 35% con un gasto mínimo de US$ 475,000, mientras que República Dominicana otorga un 25% de crédito transferible para gastos superiores a US$ 500,000. → El esquema dominicano es menos competitivo que el de pares regionales, lo que limita su capacidad para atraer producciones de gran presupuesto frente a destinos como Colombia o Chile.
• El gobierno ya impuso topes de RD$ 70 millones para películas y RD$ 25 millones para documentales acogidos a la Ley de Cine, como paso previo a una revisión más amplia de exenciones. → La medida busca mejorar la fiscalización y asegurar que las producciones se exhiban en el país, indicando un giro hacia un control más estricto del gasto tributario sin eliminar el incentivo.